Uno de los objetivos iniciales de la SOCALEC fue la realización de una primera encuesta
de recursos de Cardiología en nuestra Comunidad, y como tal, fue presentada en el
Primer Congreso de la SOCALEC celebrado en León en 1996.
La encuesta recoge datos de 1994-95, y aporta datos útiles para conocer el estado
de la cardiología en nuestra Comunidad.
La encuesta se realizó mediante el envío de un formulario a los responsables sanitarios
de cada provincia.
Conocer la auténtica prevalencia de las enfermedades cardiacas en nuestra Comunidad
es tarea difícil. Las estadísticas oficiales están basadas en morbilidad Hospitalaria,
y no delimitan claramente las enfermedades cardiacas, pues unas veces van incluidas
dentro del apartado de enfermedades del aparato circulatorio, o bien dentro de la
enfermedades cardiovasculares junto con procesos no necesariamente cardiacos.
Según la encuesta de morbilidad Hospitalaria de 1992 (publicada por el INE en 1995)
la prevalencia de enfermedades cardiovasculares en Castilla y León es de 875/100.000
habitantes, ligeramente superior a la media nacional (829/100.000 h.). Dicha prevalencia
varía mucho en nuestra comunidad, pues oscila entre los 511/100.000 de Ávila y los
1.108/100.000 de León (Tabla 1).

La morbilidad por cardiopatía isquémica en Castilla y León es de 217/100.000 h.,
también ligeramente superior a la media nacional (208/100.000 h.). Llama la atención,
que siendo la morbilidad por Cardiopatía isquémica ligeramente superior, la mortalidad
"oficial" sea sensiblemente inferior a la media nacional (82 en varones y 35 en
mujeres/100.000 h., frente a 105 y 47 respectivamente) (Tabla 2).

No sería descabellado pensar que la mayor prevalencia de las enfermedades cardiovasculares
en Castilla y León no sólo se va a mantener, sino que se incrementará en el futuro
debido a la mayor tasa de envejecimiento de nuestra población. No debemos olvidar
que para muchas enfermedades cardiovasculares de alta prevalencia es precisamente
la edad, el principal factor de riesgo (cardiopatía isquémica, estenosis aórtica,
fibrilación auricular). Así, mientras que en España el 14% de la población es mayor
de 65 años, en Castilla y León la cifra alcanza el 16%, y en muchas provincias,
sobrepasa el 20%. Todos estos datos deberían ser tenidos en cuenta por los responsables
sanitarios al planificar la asistencia cardiovascular en nuestra Comunidad.
1.- RECURSOS HUMANOS
En el momento de realizar la encuesta (1995) trabajaban en nuestra comunidad 113
cardiólogos, (Tabla 3) con una tasa de 4,65 cardiólogos por 100.000 habitantes,
cifra casi un punto inferior a la media nacional (5,5/100.000 h.), y que varía entre
2,04 de Segovia y los 6,02 de Salamanca (Tabla 4). El déficit aún es mayor si se
tiene en cuenta la corrección que debería hacerse en función de la dispersión de
la población y de las grandes distancias geográficas existentes en nuestra Comunidad.


En los ambulatorios trabajan 54 cardiólogos, 33 Jerarquizados y 21 Jefes de Cupo,
con una muy distinta proporción de éstos según las diversas provincias, hecho fundamental
a la hora de programar la atención cardiológica en las distintas áreas sanitarias.
En los hospitales de la comunidad trabajan 74 cardiólogos (más 9 Residentes de la
especialidad) y en hospitales no dependientes del Insalud, 12. Además, con actividad
privada exclusiva no hospitalaria trabajan 14 más.
2.- ACTIVIDAD HOSPITALARIA
a) Camas dedicadas a cardiología:
Se dedican a la asistencia cardiológica en los hospitales públicos de nuestra comunidad
unas 260 camas, existiendo unas 50 camas en las Unidades de Cuidados Intensivos
Cardiológicos. El número de camas por 100.000 habitantes dedicadas a cardiología
es de 9,61, variando entre las 5,8 de Soria y las 13 de Valladolid (Tabla 5).

b) Ingresos en cardiología:
Al año, se producen unos 13.000 ingresos hospitalarios por patología cardiaca, variando
entre los 265/100.000 habitantes de Soria, y los 740/100.000 habitantes de Valladolid
(Tabla 6).

c) Consultas externas:
En 1994 se atendieron unos 55.000 pacientes en las consultas externas de nuestros
hospitales públicos.
d) Traslados:
Los pacientes que se trasladaron a otro hospital (de la misma u otra Comunidad)
por no podérseles realizar la técnica diagnóstica o terapéutica adecuada fueron
más de 3.700 pacientes/año.
e) Los pacientes cardiológicos:
Son atendidos por cardiólogos en las plantas de hospitalización. Sin embargo, los
pacientes cardiológicos agudos ingresados en las Unidades de Cuidados Intensivos
(cardiológicos?) todavía no son atendidos uniformemente por cardiólogos en todas
las provincias de nuestra comunidad.
3.- RECURSOS
a) Unidades Coronarias:
Se dedican a la atención de enfermos agudos unas 50 camas (1,26/100.000 habitantes)
que se distribuyen entre tres Unidades Coronarias y 7 UCI polivalentes. Sería necesario
dotar de Unidades Coronarias aquellas áreas de salud donde no existen o en su defecto
dotar de cardiólogos a las Unidades de Cuidados Intensivos Polivalentes que atienden
infartos agudos de miocardio y enfermos cardiológicos agudos, tal como recomienda
la Sociedad Española de Cardiología. Es el caso de las áreas de salud de Ávila,
Burgos, Palencia, Soria, Segovia, Hospital Río Hortega de Valladolid y Zamora. En
cuanto a su dotación tecnológica habría que destacar que todas tienen central de
arritmias (con una media de 8,4 años de antigüedad), respiradores (7 años antigüedad),
monitores (9 años antigüedad). Ecocardiógrafos sólo tienen dos hospitales (10 años
antigüedad) y contrapulsadores aórticos sólo tres hospitales.
b) Registros Externos:
En nuestros hospitales públicos existen 16 ecocardiógrafos, de 6 marcas diferentes,
con una media de 5,5 años de antigüedad, habiendo aún 4 provincias que carecen de
sonda transesofágica. Únicamente en dos se realizan habitualmente ecos de estrés.
Con ellos se realizaron 26.659 ecocardiogramas, con una media de 2.962 exploraciones
por equipo y año, lo que se considera un buen rendimiento.
En cuanto a las pruebas de esfuerzo, existen 12 aparatos de 7 marcas diferentes
y con una antigüedad media de 6,9 años. Se practicaron 10.572 ergometrías, con una
media de 1.321 pruebas/equipo-año, considerándose también un buen rendimiento.
Asimismo, existen 12 Holteres, de 8 marcas diferentes y con una antigüedad media
de 7,2 años.
De todo esto se deduce un claro envejecimiento de nuestros equipos, que requerirán
en muchos casos una renovación a corto plazo. Además se aprecia una clara dispersión
de marcas y modelos.
c) Unidades de Medicina Nuclear:
En nuestra comunidad sólo existen 4 unidades, que han realizado 1.853 exploraciones
(media de 465/equipo-año).
d) Unidades de Electrofisiología:
Existen unidades en 5 provincias, habiéndose realizado unos 170 estudios.
e) Unidades de Rehabilitación:
Es de destacar que sólo existe una unidad en nuestra comunidad (León).
f) Unidades de Hemodinámica:
En Castilla y León sólo existen en la actualidad dos hospitales con Hemodinámica
(Salamanca y Valladolid), si bien recientemente ha sido comunicado por las autoridades
sanitarias la concesión de una sala a León.
En 1995, entre las dos salas practicaron 2.175 cateterismos diagnósticos, 402 angioplastias
y 11 valvuloplastias mitrales (Tabla 7). Estas cifras están muy lejos de la media
nacional, pues mientras la media nacional fue de 1699 cateterismos por millón de
habitantes, en Castilla y León realizamos 836, lo que nos sitúa en la última posición
de todas las comunidades autónomas en el número de cateterismos diagnósticos realizados
(Tabla 8).


En cuanto al intervencionismo coronario, en 1995 en nuestra comunidad se realizaron
402 angioplastias, lo que representa 149/millón de habitantes, lo que también nos
sitúa muy lejos de la media nacional (310/millón) (Tabla 9). Es más, si tuviéramos
en cuenta los ratios nacionales, en nuestra comunidad se deberían practicar 3.952
cateterismos y 806 angioplastias, cifras muy lejos de las actuales (2.175 y 402).

Sin duda, la diferencia entre el número de exploraciones previstas y realizadas
se debe no sólo a que muchas exploraciones son realizadas fuera de nuestra comunidad,
sino (lo que es más grave) pueden traducir un problema de equidad y accesibilidad
a dicha técnica por parte de los castellano-leoneses. No hay que olvidar que en
Castilla y León hay un hospital con Hemodinámica por cada 1.300.000 habitantes,
muy lejos de la media nacional (Tabla 10) y en el último lugar de España (Tabla
11). Si en vez de hospitales, hablásemos de salas, en Castilla y León existe una
sala por cada 860.000 habitantes, muy lejos de la media nacional (228.000) y de
los ratios recomendados por el propio Ministerio de Sanidad (600.000) (Tabla 11).


g) Cirugía Cardiaca:
Existe un único Servicio de Cirugía cardiaca (Hosp. Universitario de Valladolid),
que intervinieron a 320 pacientes (100 valvulares, 170 coronarios, 25 congénitas
y el resto misceláneas). Sería también remarcable, que mientras la media nacional
es de un Servicio de Cirugía por cada 1.050.000 habitantes, en Castilla y León por
el momento sólo existe un Servicio, si bien parece también próxima la apertura de
un nuevo servicio en Salamanca que vendría a paliar estas deficiencias (Tabla 12).

Como consecuencia de los datos aportados por esta encuesta, la Socalec remitió a
la Junta de Castilla y León un informe en el que se señalaban los principales problemas
de Salud y Asistencia Sanitaria en la Cardiología de nuestra comunidad.
1.- Problemas Asistenciales:
a) Necesidad de dotar de Unidades Coronarias a aquellas áreas
de Salud donde no existan, o en su defecto, dotar de cardiólogos a las UCIs polivalentes
que atienden a los pacientes cardiológicos agudos, tal y como recomienda la Sociedad
Española de Cardiología.
b) Necesidad de al menos dos Unidades más de Hemodinámica en
la Comunidad (en la actualidad ya se ha presupuestado una en León). Si se observa
la distribución de Laboratorios de Hemodinámica en España por CC.AA. se aprecia
que existe al menos una sala de hemodinámica por cada 400-600 mil habitantes. Este
déficit también es evidente si se utilizan otros índices (como número de cateterismos
por cada 100.000 habitantes) en donde también nos encontramos muy lejos de la media
nacional (que a su vez ya está por debajo de la media europea). Pero este déficit
sería más grave si tenemos en cuenta la extensión y características geográficas
de nuestra comunidad, y los problemas existentes en el transporte sanitario.
c) Necesidad de una Unidad más de Cirugía Cardiaca (en la actualidad
ya presupuestada en Salamanca).
2.- Problemas Docentes:
a) Infradotación de Médicos Residentes en Cardiología, lo que
en parte se debe a la baja dotación de infraestructura y servicios de nuestros hospitales,
lo que les incapacita para la acreditación docente, y en el caso de poseerla, hace
que no sean los elegidos por los MIR en formación.
b) Carencia absoluta de Programas Normalizados de formación
continuada en Cardiología, tanto para cardiólogos, como para médicos de Asistencia
Primaria y enfermería.
c) Necesidad de realizar inversiones en Investigación epidemiológica,
clínica y básica, prácticamente inexistente en nuestra comunidad.
3.- Problemas Organizativos y de Coordinacion:
a) Se considera imprescindible la elaboración por parte de
la Junta (en colaboración con el Insalud) de un registro de enfermos de cardiología,
comenzando por los agudos, y posteriormente de los enfermos sometidos a Cirugía
Cardiaca o a procedimientos intervencionistas (marcapasos, angioplastias... ).
b) Se considera indispensable desarrollar programas de coordinación
entre la Asistencia Primaria y la Especializada en cardiología con la finalidad
de establecer protocolos de prevención y asistencia de enfermos cardiológicos.
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